He descubierto, que el amor no se marcho, solo se escondió... he descubierto, que quién me ayudo a encontrarlo fuiste tu... he descubierto, que la ceguera puede esconder... lo que sea, menos la esperanza.
Ahora quiero también descubrir... tu voz melodiosa entre la multitud, tu luz entre la inmensidad de la sombras al caer de la noche, de tu paso seguro en el camino del corazón... de mi corazón.

Quiero descubrir, tu boca y cubrir con mil besos tus labios... quiero imaginar, que las caricias, reconfortantes son entre tus manos... el inmenso placer soñado, y que tu ser pueda descubrir... y obsequiar la dulce miel a mi esencia en este letargo, que se vuelve amargo y por fortuna se exilia en el olvido...
Quiero descubrir amor... que tenerte cerca, no es una solo una locura... si no toda una perturbación obsesiva por tu amor... por tus manos, tu boca, tu cuerpo... tu alma, tu vida... por todo tú.