
Pero que tontería, de tu intensa mirada ninguna alegría, para mí; es imposible pensar que la habría, pues de tu mente otros pensamientos es presa. Quise liberarla pero que sorpresa, me fui sumida en esta intensa tristeza, jamás fuiste rehén de ningún sentimiento, mi loco corazón no tuvo entendimiento! Es tanto lo que ahoga mi voz y nada lo que el sonido pueda reconocer, que mejor mi alma desaparezca en este atardecer... y en otros horizontes vivir por ahora, quizá no baste el nuevo cuidado que debo tener, aunque también ya mi ser puede que ya no vuelva a querer, pues de tí se empapo cada uno de mis huesos, a pesar de que mi boca nunca hubiese probado ninguno de tus besos, Pero que tontería que suerte la mía, pensar que me querrías eso si que es tontería.